Está sonando un Vals de Angelo Badalamenti. Es la música de un anuncio de BMW. Me estoy acordando de ti. Hace algo más de cuatro horas que no te veo, que me voy con el sabor de tu boca en mis labios, pero realmente, no sé si debería saber a qué saben.

Sigue sonando la música. Ahora la tonalidad es más alta, y poco a poco va bajando, hasta formar una cadencia perfecta. Perfecta.
Estoy asustado, tengo miedo de que esto, aunque no sea nada, se acabe. A que se acaben las miradas, cogerte la mano, aunque solo sea de cariño, sin pretender que pase nada, a besarnos, pero sin rozarnos. A hacerlo todo como lo hacemos; con los ojos.

Me hablan tus ojos y me gusta. La música sigue sonando, pero es otra canción. "Until you're resting here with me".

I won't go, I won't sleep, I can't breath, until you're resting here with me, I won't leave, I can't hide, I cannot be, until
you're resting here with me...

Me estoy acordando de ti como no te puedes imaginar, me muero de ganas de que leas esto, pero en el fondo, no quiero que lo hagas, porque me da miedo. Pero igual que me muero de ganas (y miedo) de darte otro beso, más, muchos.
Me encanta perseguir tus ojos. De mi ojos a mi boca, y otra vez a los ojos.

Midhwen. Me gusta mucho. Ahora lo asociaré siemprea ti. No se me ha olvidado, ni tampoco he buscado, como te dije. Te escucho cuando me hablas y me gusta hacerlo, porque cada cosa que dices, me sabe a nuevo, y eso siempre es bueno, cariño.
Me gusta mirarte, pero eso creo que ya lo sabes. Mirarte, mirarte y mirarte otra vez, sabiendo que a lo mejor estoy trayendo a tu vida fantasmas y sensaciones que te asustan. No es mi intención, pero mirarte es algo que no puedo evitar.

Te he dicho que no te voy a hacer daño, y creeme que lo intento, pero es que tus manos son tan suaves, que me cuesta resisterme a cogerlas, y tardo más de lo normal en darme cuenta, de que quizás, debería soltarlas.

Pero me encantas. Por la forma que tienes de morderte el labio de abajo, más por un lado que por otro, y por la forma de mirarte las uñas. Por la forma en la que te intentas poner el flequillo a un lado de cabeza, y tengo que terminar de ponerlo yo.

Y todo esto, aunque no sea nada, me da miedo que se acabe. Es la verdad. Pero mirarte....es que me quema por dentro, chiqui.
Que tengas dulces sueños, cariño.
Muchos besos, pero muchos, muchos...